“Tregua de Navidad” en la Primera Guerra Mundial. Diciembre 24 de 1914.

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La Primera Guerra Mundial fue un conflicto de trincheras. En el Frente Occidental, en la frontera entre Francia, Alemania y Bélgica, los soldados franceses y británicos se enfrentaban a los alemanes en unas condiciones extremadamente difíciles.

Los soldados pasaban semanas e incluso meses en aquellos agujeros cavados bajo tierra. Pasaban hambre y fríodormían junto a las ratas y los días eran todos iguales. ¿Te imaginas pasar la Navidad en estas condiciones?

El 25 de diciembre de 1914, el espíritu navideño motivó a soldados de ambos bandos a abandonar sus posiciones y aventurarse en “tierra de nadie”, que es como se llamaba el espacio que separaba las trincheras de ambos bandos.

En ese terreno neutral, franceses y británicos conversaron pacíficamente con los alemanes, sus enemigos declarados en la guerra. También intercambiaron regalos, hicieron entierros para sus muertos e incluso jugaron un partido de fútbol


Villancicos entre trincheras

La Tregua de Navidad fue uno de los momentos más emotivos de la Primera Guerra Mundial.

finales de 1914, los soldados de las trincheras padecían un invierno muy frío. En ambos bandos se decía que la guerra iba a ser corta, pero el conflicto se había estancado y los ejércitos permanecían en las trincheras. Todos estaban a la espera de cuál sería el momento más indicado para atacar.

Este era el triste estado de ánimo de los soldados que habían sido destinados al Frente Occidental. De pronto, la Nochebuena de 1914, desde las trincheras alemanas se oyeron las voces de algunos soldados cantando villancicos.

En algunos puntos del frente de batalla, las trincheras de ambos bandos estaban muy cerca, apenas 30 metros. Así que cuando los alemanes cantaban, los franceses y británicos les oían cantar.


La mañana del 25 de diciembre, algunos soldados alemanes se aventuraron en tierra de nadie llevando carteles en inglés que decían “No disparéis”. Poco a poco, británicos y franceses dejaron sus armas y se acercaron a sus enemigos.

Además de jugar a fútbol con una pelota que guardaban los soldados británicos, los ejércitos enemigos intercambiaron ropa, comida y tabaco, mostraron fotos de sus familiares y enterraron a los soldados muertos.

Todo había ocurrido sin que los políticos y generales supieran nada de esa tregua. Por eso, al final del día, los tres ejércitos regresaron a sus trincheras y dieron por finalizada la tregua. Simpatizar con el enemigo estaba prohibido y podía suponer graves consecuencias.

La Tregua de Navidad representa un momento de luz en medio de la terrible guerra que se libraba en Europa. Por un día, soldados que habían sido educados en el odio hacia el enemigo cambiaron las armas por las risas y se reencontraron con su humanidad.


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El oficial del ejército británico Alfred Dougan Chater escribió la misiva a su madre desde una fría trinchera del frente occidental hace ahora 100 años, en la que describe un acontecimiento recordado como un fugaz momento de humanidad en esta guerra que costó la vida a millones de personas en cuatro años.

“Escribo esto en las trincheras, en mi “refugio”, con un fuego de leña y un montón de paja (…), a pesar del duro y verdadero frío de Navidad”, escribe Chater en esta carta, que parece escrita en dos partes: la primera en el día de Navidad y la segunda el 27 de diciembre.

“Creo que hoy he presenciado uno de los espectáculos más extraordinarios que nadie ha visto nunca. Hacia las 10 de la mañana, estaba asomado por encima del parapeto, cuando vi a un alemán agitando los brazos e inmediatamente a dos de ellos saliendo de su trinchera y acercándose a la nuestra”.

Según el relato de Chater, los soldados británicos se disponían a disparar a los alemanes, si bien vieron que estos iban desarmados. “Uno de nuestros hombres fue a su encuentro y, en un par de minutos, el terreno entre las dos líneas de trincheras era un hervidero de hombres y oficiales de ambos bandos, dándose la mano y deseándose una feliz Navidad”.

“Intercambiamos cigarrillos y autógrafos, y algunos tomaron fotos”, dice en la misiva este oficial británico, que recrea además el entierro de los soldados británicos y alemanes, cuyos cuerpos se encontraban en tierra de nadie.

“No sé cuánto tiempo durará… En todo caso, vamos a tener otra tregua en Año Nuevo, ¡ya que los alemanes quieren ver cómo salen las fotos!”, añade.

La publicación de esta carta llega una semana después del partido jugado en la ciudad británica de Aldershot entre soldados británicos y alemanes, en conmemoración del encuentro supuestamente celebrado entre las trincheras de ambos bandos en las fiestas navideñas de 1914 y enmarcado en los festejos del centenario de la Primera Guerra Mundial.

La tregua no duró y Chater fue herido de gravedad tres meses después, pero sobrevivió para casarse con su novia, que había dejado atrás, y falleció en Inglaterra en 1974.

La empresa de servicio postal de Reino Unido publicó esta carta, con el acuerdo de la familia de Chater. La Royal Mail británica difundió además recientemente sellos con las fotografías de la tregua. – Fuente:

La carta de Chater

Desinfectadores públicos en Londres (1877). Acudían a la zona de pandemias para desinfectar junto a los médicos

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De ‘Street Life in London’, 1877, de John Thomson y Adolphe Smith:
“Mientras se reduce la tasa de mortalidad general, nuestra reciente legislación sanitaria ha creado una clase de hombres que necesariamente deben estar expuestos diariamente a los peligros más graves. A la lista de hombres que, debido a sus evasiones, constantemente enfrentan la muerte por salvarnos del peligro, debemos agregar los desinfectadores públicos “. – Fuente:

Gracita Morales

gracita-morales-fotosGRACITA MORALES
(1928-1995)

Medía 1’50.
Gracita Morales (de nombre completo María Gracia Morales Carvajal) nació el 11 de noviembre de 1928 en Madrid (España), hija menor de un abogado y empresario teatral. Sus hermanos se llamaban Ana María, José y Consuelo.
En principio, Gracita, que estudió danza, tenía como objetivo convertirse bailarina pero terminó abandonando esa idea para dedicarse a la interpretación.

En los años 40 comenzó a representar teatro, debutando con la compañía de Luis Peña. Más tarde trabajó con Catalina Bárcena o Josita Hernán. En el teatro interpretó obras de autores como Jerome K. Jerome, Miguel Mihura, Terence Rattigan, Alfonso Paso, Molière, Carlos Arniches, Juan José Alonso Millán, Georges Feydeau o Enrique Jardiel Poncela.

Debutó en el cine a mediados de los años 50 participando en “Elena” (1954), un drama de Jesús Pascual con el protagonismo de María Rivas, Elisa Montés y Alfonso Estela. A finales del decenio, acreditada como Gracia Morales, intervino junto a Fernando Fernán Gómez y Analía Gadé en “La Vida Por Delante” (1958)

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La característica voz aguda de Gracita se fue haciendo más habitual en el cine con los años 60, su mejor período como intérprete en el que se convirtió en una de las actrices más famosas de España, rodando múltiples comedias con dirección de Mariano Ozores, José María Forqué o, entre otros, Pedro Lazaga.

En el año 1960, Gracita se casó con el pintor, decorador y figurinista canario Martín Zerolo, con quien había iniciado un noviazgo en 1952.

En los comienzos de la década de los 60, la actriz madrileña pudo ser vista como Niní en “Maribel y La Extraña Familia” (1960), adaptación de la obra homónima de Miguel Mihura que dirigió Forqué con la mexicana Silvia Pinal como Maribel. El mismo año, Gracita apareció junto a Pepe Isbert y Tony Leblanc en “Don Lucio y El Hermano Pío” (1960), film de José Antonio Nieves Conde; y formó parte del reparto de “Mi Calle” (1960), el clásico de Edgar Neville con Gracita en el papel de Purita.

gracita-morales-peliculasGracita Morales rodó en los años 60 varias películas por año. Por ejemplo, en 1961 estrenó “Mi Noche De Bodas” (1961), comedia con Conchita Velasco y Luis Aguilar con Gracita como camarera; “Los Pedigüeños” (1961), picaresca de Tony Leblanc en la que coincidió por primera vez con José Luis López Vázquez“Vamos a Contar Mentiras” (1961), adaptación de Alfonso Paso en la que, como secundaria, era la novia enferma de López Vázquez en noche de Nochebuena; o “Siempre Es Domingo” (1961), película de Fernando Palacios en la que Gracita interpretó a la sirvienta Petri. Este papel de criada fue habitual en su trayectoria cinematográfica.

En el año 1962 rodó una de sus mejores películas convirtiéndose en ladrona amateur, “Atraco a Las Tres” (1962), comedia de robo a un banco dirigida por José María Forqué. De este año también son “Los Que No Fuimos a La Guerra” (1962), adaptación de un texto de Wenceslao Fernández Flórez en el que interpretó a la criada Eusebia con Laura Valenzuela encabezando el reparto; “El Grano De Mostaza” (1962), film de José Luis Sáenz de Heredia con Manolo Gómez Bur y José Bódalo en el que Gracita era la mujer de Gómez Bur; “Vuelve San Valentín” (1962), secuela del éxito “El Día De Los Enamorados”; o, entre otras, “Los Guerrilleros” (1962), su primera película con Manolo Escobar en una historia ambientada en el año 1808 con Manolo contra los franceses invasores en tiempos de la Guerra de la Independencia.

Un año después, Gracita intervino en “Millonario Por Un Día” (1963), película con Juanjo Menéndez y el argentino José Marrone; “Cuatro Bodas y Pico” (1963), con Antonio Garisa y la madrileña repitiendo su papel de criada; o “Chica Para Todo” (1963), comedia de Mariano Ozores que fue una de sus primeras películas como actriz principal y que co-protagonizó con gran éxito junto a López Vázquez interpretando a otra criada, llamada, al igual que en “Siempre Es Domingo”, Petrita. Lo de “¡Señorito!” identificó su peculiar vis cómica en el papel de “chacha”.

En el año 1964 protagonizó “La Chica Del Gato” (1964), adaptación de una obra de Carlos Arniches; volvió a intervenir junto a López Vázquez en “Los Palomos” (1964), comedia criminal basada en un texto de Alfonso Paso en la que Gracita, casada con López Vázquez, acudía a una cena con Fernando Rey y Mabel Karr como anfitriones; o interpretó a una guía turística en “Casi Un Caballero” (1964), película con Alberto Closas dirigida por Forqué, quien también dirigió el mismo año a la madrileña, de nuevo como… criada… en “Vacaciones Para Ivette” (1964), siendo la Ivette del título la francesa Catherine Diamant.

gracita-morales-lopez-vazquez-peliculasEn el año 1965 destaca “Un Vampiro Para Dos” (1965), comedia en la que, casada con López Vázquez, Gracita viaja para Alemania para trabajar para el vampiro Fernán Gómez. El mismo año estrenó películas como “Más Bonita Que Ninguna” (1965), comedia musical en la que Gracita cantaba el “Borracho” de Los Brincos junto a Rocío Dúrcal; “La Visita Que No Tocó El Timbre” (1965), comedia dramática de Mario Camus con Alberto Closas y José Luis López Vázquez; o “Historias De La Televisión” (1965), en donde volvió a ser la mujer de José Luis López Vázquez, su pareja profesional más recurrente en la gran pantalla.

Gracita volvió a repetir junto a Rocío Dúrcal, interpretando a su mejor amiga Mariruxa, en “Buenos Días, Condesita” (1966). Ese mismo año compartió créditos con Paco Martínez Soria en “La Ciudad No Es Para Mí” (1966), en donde era la novia del ‘huevero’ Alfredo Landa; ejerció de camarera para el torero Palomo Linares en “Nuevo En Esta Plaza” (1966); o participó en “Operación Secretaria” (1966), comedia escrita y dirigida por Mariano Ozores con López Vázquez intentando ganar los favores de su guapa secretaria, la mexicana Fanny Cano, en un hotel en donde trabajaba como camarera Gracita Morales.


gracita-morales-sor-citroenUno de los papeles más recordados de Gracita fue el de “Sor Citroën” (1967), película en la que, como la hermana Tomasa, conducía un Citroën 2Cv al lado de Rafaela Aparicio. En 1967 fue novia de José Sacristán en “Novios 68” (1967); protagonizó como prostituta convertida en espía “Operación Cabaretera” (1967), parodia de James Bond con López Vázquez; intervino de nuevo con Manolo Escobar en “Pero… ¿En Qué País Vivimos?” (1967), con Conchita Velasco como protagonista femenina; y participó en la comedia veraniega de Mariano Ozores, “40 Grados a La Sombra” (1967), película vacacional en la que Gracita estaba casada con Antonio Ozores.

Aunque en pantalla la actriz madrileña era todo simpatía y alegría, en la vida real su fuerte temperamento originó conflictos en los rodajes. Su vida personal se desmoronó con la ruptura de su matrimonio con Zerolo, que se vino abajo en la parte final de los años 60, hasta confirmarse en un divorcio en el año 1982.


gracita-morales-color-fotoGracita sufrió ansiedad y depresión, era una fumadora empedernida y tomaba con asiduidad tranquilizantes. Esta situación, además de desequilibrios que provocaban tensiones con otros intérpretes, le fue alejando paulatinamente de los primeros créditos de sus películas, en especial a partir de finales de los años 60. Antes, todavía fue protagonista de varios éxitos de taquilla, principalmente en “Operación Mata-Hari” (1968), otra comedia de espionaje que Gracita co-protagonizó de nuevo con José Luis López Vázquez.

En el año 1968 también intervino en otro objetivo con López Vázquez, “Objetivo Bi-Ki-Ni” (1968), ejerciendo de timadora en Torremolinos; apareció en “Long Play” (1969), musical con el grupo pop Los Pasos en el que hacía de sueca; y formó parte del reparto de “¡Cómo Está El Servicio!” (1968), comedia en la que era una criada de pueblo que quería colocarse en Madrid gracias a su ‘primo’ López Vázquez.

Con menos peso en el reparto, la década de los 60 terminó con la comedia coral “El Taxi De Los Conflictos” (1969); “Juicio De Faltas” (1969), film en el que Manolo Escobar, en el papel de un camionero, era acusado de violarla; “Mi Marido y Sus Complejos” (1969), su enésima colaboración con López Vázquez; “Dele Color Al Difunto” (1969), comedia con… López Vázquez… en la que Gracita interpretó a una consejera en asesinatos; o “Las Panteras Se Comen a Los Ricos” (1969), película de Ramón Fernández que adaptó una obra de Miguel Mihura con el protagonismo de Fernando Fernán Gómez, Patty Shepard e Ingrid Garbo.

En los años 70 su ritmo de producción fue menor que en la década previa. En los inicios del decenio volvió a coincidir con Manolo Escobar y Concha Velasco en “En Un Lugar De La Manga” (1970), con el contexto soleado de Murcia, y en “Me Debes Un Muerto” (1971). En ese período, Gracita también pudo ser vista junto a otro cantante famoso, Peret, en “A Mi Las Mujeres Ni Fu Ni Fa” (1971) y en “Si Fulano Fuese Mengano” (1971). El mismo año se convirtió en “La Rubia” en “La Graduada” (1971), comedia protagonizada por Lina Morgan con dirección de Mariano Ozores.


gracita-morales-foto-biografiaCon el transcurrir de la década de los 70 los papeles para Gracita se hicieron más secundarios y las producciones se redujeron considerablemente. Aunque interpretó papeles diversos, su encasillamiento como criada en historias de comedia perjudicó la muestra de su talento como intérprete dramática.

En 1971 intervino en “Préstame 15 Días” (1971), película con Alfredo Landa y Concha Velasco. En “Guapo Heredero Busca Esposa” (1972) compartió créditos con Alfredo Landa y Esperanza Roy. Con Landa y Esperanza Roy volvió a coincidir en “Dormir y Ligar: Todo Es Empezar” (1974). Más tarde rodó con Ágata Lys y Javier Escrivá “Las Camareras” (1976); volvió a coincidir con Manolo Escobar en “Donde Hay Patrón” (1978); y participó en la comedia con Cassen “Mi Adúltero Esposo” (1979), otra película en la que coincidió con Esperanza Roy.

En la década de los 80 intervino en la teleserie sobre Teresa de Jesús que protagonizó Concha Velasco, y continuó trabajando en el cine, principalmente en comedias, entre ellas “Playboy En Paro” (1984), “¡No, Hija, No!” (1986) o “Canción Triste De…” (1989), su última película; y en algún drama como “El Pico 2” (1984), cine quinqui dirigido por Eloy de la Iglesia.
Lo último que hizo Gracita Morales como actriz fue televisión, interviniendo en el año 1994 en un episodio de “Los Ladrones Van a La Oficina”.

Depresiva, consumiendo numerosos fármacos y sola, Gracita, una de las actrices más populares de la historia del cine español, falleció a causa de una insuficiencia respiratoria el 3 de abril del año 1995 en Madrid. Tenía 66 años. Está enterrada en el Cementerio Sur de la capital de España. – Fuente:

Película – Cabiria

Silencioso (sin banda sonora)

De la entrada de Wikipedia para “Cabiria”:

220px-Cabiria_1914_poster_restored.jpgCabiria es una película muda de 1914 de los primeros años de la industria cinematográfica italiana, dirigida por Giovanni Pastrone (1883-1959). La película se desarrolla en la antigua Sicilia y Cartago durante el período de la Segunda Guerra Púnica (218-202 a. C.). Sigue una trama principal melodramática sobre una niña secuestrada, Cabiria, y presenta una erupción del monte. Etna, rituales religiosos atroces en Cartago, el viaje alpino de Aníbal, la derrota de Arquímedes de la flota romana en el Asedio de Siracusa y Escipión en el norte de África. Además de ser un clásico en sus propios términos, la película también es notable por ser la primera película en la que hace su debut el personaje cinematográfico de larga duración Maciste. Según Martin Scorsese, en este trabajo Pastrone inventó la película épica y merece crédito por muchas de las innovaciones a menudo atribuidas a DW Griffith y Cecil B. DeMille.

El texto original se puede encontrar en http://en.wikipedia.org/wiki/Cabiria Los
términos de la licencia se pueden encontrar en http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/

-Esta es la versión impresa restaurada de 123 minutos .


Créditos

Carolina Catena … Cabiria, como una niña (como Catena)
Lidia Quaranta … Cabiria, también llamada Elissa
Gina Marangoni … Croessa, la enfermera
Dante Testa de Cabiria … Karthalo, el sumo sacerdote
Umberto Mozzato … Fulvio ‘ Fulvius ‘Axilla
Bartolomeo Pagano … Maciste, Axilla’s Slave
Raffaele di Napoli … Bodastoret, el posadero
Emilio Vardannes … Hannibal
Edoardo Davesnes … Hasdrubal
Italia Almirante-Manzini … Sophonisba, la hija de Hasdrubal

Fuente:

La saga de los Porretas **Cap 100**

Fue uno de los últimos ejemplos del género del serial radiofónico que había encandilado a los oyentes españoles durante las décadas de los cincuenta y sesenta. El serial nació de la mente del guionista Eduardo Vázquez, quien veinte años atrás había creado otra de las radionovelas más emblemáticas de la historia de la radio en España: Matilde, Perico y Periquín. La dirigió José Fernando Dicenta hasta su fallecimiento en 1984.

El serial, sin embargo, se apartaba del patrón de sus predecesoras Ama RosaSimplemente María y tantas otras. Los dramas pasionales ya no resultaban del agrado del público, cuyos gustos habían ido evolucionado en los años previos. Se prefirió, pues, sustituir el melodrama por una comedia ligera, que cuajó entre la audiencia y se mantuvo en las ondas durante más de doce años.

A mediados de los 90 durante unos meses hubo una reposición a través de Cadena Dial, emisora perteneciente a la Cadena SER.


Argumento

Por espacio de diez minutos, se narraba la vida cotidiana de los Porretas, una familia de clase media española, al frente de la que se situaba el patriarca, Segismundo Porretas, que a sus 80 años es un auténtico vividor y no pierde ocasión para frecuentar el Casino del Buen Jubilado. A lo largo de cada episodio se desgranan también las no siempre fáciles relaciones de Segismundo con su nuera Candelaria y con sus conflictivos nietos.

Un personaje habitual de los episodios era Don Honorio, pudiente amigo de la familia Porretas, que siempre estaba haciendo alarde de su posición social, y de quien Avelino Porretas (hijo de Segismundo, y marido de Candelaria) solía repetir la cantinela “¡Maldito miserable! ¡Me quiere humillar!”.


Reparto

  • Juana Ginzo/Matilde Conesa….. Candelaria
  • José Fernando Dicenta/Fernando Alonso…..José María Escuer Avelino
  • Manuel Lorenzo….. Abuelo Segismundo
  • Alfonso Gallardo….. Juanito
  • Matilde Vilariño….. Pepita
  • Carmen Tarrazo….. Tía Luzgarda
  • Jorge Sorel….. Honorio
  • Paco Barrero….. Aristóteles
  • José Luis Manrique….. Conserje del Casino
  • María Arias….. Piluchi
  • Alfonso Laguna….. Japonés
  • Carlos Mendy….. Don Hermógenes
  • José Enrique Camacho….. Saturnino Festón
  • Marta Puy….. Rosario (Bella Chulita)
  • Alfonso del Real….. Roque Cus-cus de la Ensenada

Por los rayos del sol

El jefe de la mina, Seymour Hastings (John Davis) sospecha de un cómplice interno cuando los envíos de oro siguen siendo robados, por lo que envía al este en busca de ayuda y se le envía al detective Murdock MacQuarrie (John Murdock). El detective sale antes del próximo envío con una pandilla y descubre que el empleado de la mina Lon Chaney (Frank Lawler) está usando un espejo para indicar a los bandidos que los envíos han salido de la mina “. Dirigida por Tod Browning, 1914.